martes, 3 de mayo de 2016

Libros: El príncipe

Cómo pasa el tiempo, ya estamos en mayo, mes de las flores y toca otra flor otro libro del club de tortura lectura.

Seguimos dándolo todo con las novedades editoriales y hoy nos toca El príncipe, de Nicolás de Maquiavelo, un librito de algo menos de 90 páginas que se publicó en 1531 (aunque se escribió casi 20 años antes y no se publicó hasta cuatro años después de la muerte del autor)

Este es el libro más conocido de Maquiavelo, pura doctrina política que, aunque podría parecer un completo puro, un rollo y un horror, no lo es. Ojo, que yo empecé con la versión comentada por Napoleón y esa sí que no se puede leer, porque Napoleón era muy de apostillar y me tenía enloquecida de tanto consultar notas a pie de página. Además esta versión comentada es tiene casi el triple de páginas que el original, y eso es demasiado apostillar incluso para Napoléon, por muy emperador que fuera. También es verdad que ni descubre la pólvora ni es una obra maestra, pero sí me ha resultado bastante ameno aunque muchas de las cosas sean un poco de perogrullo.

Para entender mejor el libro he leído un poquito sobre la vida de Maquiavelo, y claro, es normal que escribiese un libro de doctrina política: estamos a principios del siglo XVI, los Borgia están a tope de sus cositas y Maquiavelo es testigo de algunas de ellas cuando viaja para ver la ceremonia de elección de un nuevo Papa, es embajador en Alemania...en definitiva, vive bastante de cerca algunos de las intrigas políticas de su época. 

Me ha gustado mucho la estructura del libro, tarda en entrar en la figura del príncipe (la idea era aconsejar a Lorenzo de Médicis para la unificación de Italia) explica distintos tipos de ejércitos, que son una pieza fundamental en la situación política de la época, en la que la mitad del tiempo guerreaban y la otra mitad se dedicaban a tejemanejes varios. O esa es mi idea de esa época.

Analiza también las causas por las que un príncipe puede llegar al poder, entre las que no ignora la suerte, que es algo que me ha gustado que tenga en cuenta, lo importante de estar en el momento adecuado y en el sitio justo.

En resumen, un libro muy corto pero que tienen mucha chicha y que además resulta ameno de leer. Un acierto. Además he sabido transmitir el entusiasmo al señor que vive conmigo y también para él ha sido un acierto (es que él no lo va a comentar aquí).

He señalado muchísimas cosas, aquí dejo algunas:

"Los hombres hay que conquistarlos o eliminarlos, porque si se vengan de las ofensas leves, de las graves no pueden; así que la ofensa que se le haga al hombre debe ser tal, que le sea imposible vengarse"

"Para evitar una guerra nunca se debe dejar que un desorden siga su curso, porque no se la evita, sino que se la posterga en perjuicio propio"

"En suma, en las tropas mercenarias hay que temer sobre todo las derrotas; en las auxiliares, los triunfos (...) por ello, todo príncipe prudente ha desechado estas tropas y se ha refugiado en las propias, y ha preferido perder con las suyas a vencer con las otras, considerando que no es victoria verdadera la que se obtiene con armas ajenas"

"Surge de esto una cuestión: si vale más ser amado que temido, o temido que amado. Nada mejor que ser ambas cosas a la vez, pero puesto que es difícil reunirlas y que siempre ha de faltar una, declaro que es más seguro ser temido que amado."


En julio volveremos con otro libro cortito, que estamos guardando fuerzas para Dickens...pero eso será más adelante.

Como todos los meses, más y mejores reseñas en los blogs de Desgraciaíto, Pau, Carmen y Newland.

3 comentarios:

El niño desgraciaíto dijo...

Pues me alegra tu ilusión, MG. A mí me ha parecido un rollo, aunque en el nivel del club está muy alto, claro. Aunque eso no es difícil.

Ahora, me extraña que siendo fan de DFW y sus notas de página a las notas de página no te hayan gustado las de Napoleón. Supongo que nadie apostilla como DFW...

Carmen J. dijo...

No inventa la pólvora, no. Y en algunos momentos, parece un librito de esos de autoayuda de los aeropuertos (hoy hubiera escrito El manager, en vez de El príncipe).

Sobre las notas del amigo Napo, las empecé a mirar y me parecen molestísimas, y algunas se podrían sustituir por emoticonos.

A mí me ha aburrido también. Mucho.

Mientras Leo dijo...

Me encantó este libro, me parece impresindible y me ayudó a descubrir a alguna figura que tenía yo infravalorada totalmente.
Besos